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5 Consejos para enseñar matemáticas de forma divertida

Poradmin

Jun 16, 2022
enseñar matemáticas

Vamos a mencionar 5 consejos para enseñar matemáticas divertidas. Esta asignatura suele ser la más temida por los jóvenes, tanto en niños como en adolescentes. No obstante, el problema suele estar inculcado en el modo en que se enseña la matemática durante estas edades. La asignatura se convierte en algo tedioso, pesado y que genera temor. Resulta necesario encontrar una manera mucho más lúdica de instruir a los alumnos en estos contenidos.

Los mejores tips para enseñar matemáticas de manera divertida

Mucha gente cree que la matemática no puede ser divertida. En realidad, sí puede serlo; pero es necesario reformular la manera en que se divulgan sus conocimientos. En primera instancia, debe dejar de ser una suerte de obligación: aprender, responder exámenes, salir de esta materia porque se considera complicada, etcétera.

Por eso, dejamos a continuación algunos tips para educar de manera divertida cuestiones matemáticas. Son tan solo algunos ejemplos, siendo necesario que los docentes también utilicen su creatividad para convertir esta asignatura en algo diferente.

1) Eliminar el castigo por equivocarse

El primero de los consejos para enseñar matemáticas es eliminar el miedo a errar. En los exámenes de matemática los profesores suelen castigar duramente las equivocaciones. A todos los estudiantes les colocaron alguna gran “X” (en rojo) cuando se equivocaban en una suma, resta, multiplicación o división. Quizás, uno de los problemas con la enseñanza matemática es que se elimina por completo la posibilidad de “ensayo y error”.

Los errores se pueden aprovechar. Dejar en claro que el alumno ha “descartado” una manera de fallar. Castigar de modo tan fuerte al alumno genera miedo, causa el miedo a “equivocarse” y este temor sólo causa que los alumnos se inhiban. Por eso, hay que usar los errores como motivación: que el estudiante los aprenda, que lo memorice y no los cometa de nuevo.

2) Convocar pequeñas competencias

Otro problema de la matemática es que tiende a ser una disciplina muy individual. El alumno necesita alejarse de su contexto, pierde todo contacto y habilidad social, a cambio de resolver fórmula ejecución. En vez de esto, se pueden hacer actividades como las siguientes:

  • Concursos de habilidad numérica
  • Premio al grupo que primero sepa resolver un problema
  • Un juego tipo monopoly, donde cada casilla implique la resolución de un problema numérico
  • Las adivinanzas: pero resolviendo cosas como las tablas de multiplicar, o resolviendo cálculos.

Hay muchas maneras de hacer una competencia en el aula. Lo interesante es que los estudiantes participen activamente. De esa manera, se cierra el típico asunto de que los alumnos toman apuntes de una pizarra, sin entender ni sentir motivación.  

3) Usar dibujos para enseñar matemáticas

La expresión gráfica siempre es más rápida y se queda plasmada en la memoria. Por eso, usar infografías e imágenes puede ser muy útil. Existen los casos del uso de dibujos, pero una buena opción es que los cursantes también dibujen al resolver cuestiones de matemática. Es decir, que no solo sea una cuestión “pedagógica” o “para explicar”.

En el caso de los niños, se puede hacer un “concurso de dibujos matemáticos”. También, usar de modo más frecuente los métodos de barras o representación en esquemas. Todo esto hace que se estimule la memoria visual, la cual es bastante mejor para fijarse en la mente, así como para entender la lógica de los procesos.

4) Combinar historias y anécdotas con la matemática

Hay un libro bastante conocido cuyo título es: “El hombre que calculaba” (1983), escrito por Malba Tahan. Trata sobre las peripecias y anécdotas del viaje de Beremiz y Hanak. Se trata de una mezcla de novela con acertijos matemáticos, los cuales van enganchando al lector.

En este caso, se procura despertar el interés por lo matemático. Los jóvenes son obligados a estudiar matemáticas sin antes inculcarles el interés. Al respecto, hay diversas historias que se pueden enlazar con el cálculo, los números y la geometría. Mostramos algunos ejemplos a continuación:

  • La historia del griego Platón y su célebre academia donde aparecía un cartel que decía: “Que nadie entre si no sabe geometría”.
  • La anécdota de Arquímedes cuando pronuncia la palabra “Eureka”.
  • La historia del viaje a Egipto de Tales de Mileto y la manera como logró calcular la altura de la Gran Pirámide.
  • La historia de Blaise Pascal y la invención de la ruleta, para estudiar las probabilidades.
  • La clásica historia de Newton y la manzana.

Son muchas las oportunidades de narrar historias y usarlas para explicar lo matemático. No solo se motiva al estudiante, sino que el alumno entiende porque existen ciertas fórmulas y cálculos. Es decir, que no son cuestiones abstractas; sino que tienen su origen en la resolución de problemas o para dar respuesta a cuestiones del mundo.

5) Los juegos nunca pueden faltar

Se pueden inventar muchos juegos para enseñar matemática de manera divertida. Jugar tiene varias ventajas:  quita el peso a las cosas, son tomadas de manera más ligera, la gente pierde miedo. Inventar pedagogías lúdicas para la matemática es todo un reto, aunque quizás sea la manera adecuada de enseñarla. De hecho, en apuntes y esquemas de grandes matemáticos (Newton, Einstein, Descartes, etc.) se aprecia que las ideas se plantean como juegos.

Dejamos una lista de juegos que se pueden usar en un aula de clases. Por supuesto, son juegos para niños o adolescentes. Esta es la población estudiantil que más urge por recibir una educación matemática diferente.

  • Juegos de geometría, donde los niños juegan con figuras geométricas y aprenden a calcular sus magnitudes.
  • Juegos de probabilidad, colocando metras o pelotas de colores en una caja. Luego, señalar la posibilidad de que salga una pelota o metra de cierto color.
  • Juegos de cálculo: relacionados con gastos, consumos, compras, etc. De esa manera, van acopiando nociones de contabilidad.

En suma, podemos decir que inyectar una dosis lúdica a las matemáticas es más que necesario. De esa manera, los jóvenes van despertando el interés por esa disciplina.

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