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«Cuentos de 100 palabras». ¡Trabajando la escritura creativa en el aula!

Poradmin

Ene 17, 2022
cuentos de 100 palabras

Es una estrategia perfecta para trabajar con los pequeños en un salón de clases. La premisa es bastante sencilla: “hay que escribir un cuento con únicamente 100 palabras”. Además, esta actividad se trabaja en grupos. Los pequeños escogen el tema, el desarrollo de la historia y el modo de presentarla. La ventaja es que el cuento resulta bastante corto, por lo cual se puede efectuar durante una sesión de clases.

Se trata de un excelente ejercicio de escritura creativa, que no solo puede llevarse a cabo por niños. Sucede que también es un excelente entrenamiento periodístico. Un periodista debe contar, en el espacio restringido de una revista o portal web, una noticia completa. No puede extender y quizás debe acotarse tan solo a una centena de palabras.

Los consejos para hacer un cuento de 100 palabras

Es necesario elegir un tema, el cual es libre. Los estudiantes deben plantear una historia breve, pero muy evidente. Por ello no se trata de una descripción, sino de una narración. Por supuesto; debe tener un inicio, un desarrollo y un final. Algunas de las condiciones para realizar esta actividad son las siguientes:

  • El cuento se escribe de manera grupal. Por lo tanto, implica una discusión y acuerdo entre los grupos para definir lo que se realizará.
  • La cantidad de palabras no debe sobrepasar la centena. Tampoco, debe ser extremadamente corto. El cuento tendrá una longitud entre 90 y 100 palabras.
  • Debe contener al menos un personaje, que realiza o describe las acciones del cuento.
  • Los alumnos deben decidir el argumento, es decir, aquello de lo que trata el cuento.
  • El cuento se escribe en un único párrafo. Por ejemplo, no está permitido que existan dos párrafos de 50 palabras.
  • Debe existir una proporción entre las partes. La introducción no debe ser demasiado extendida, dejando el desarrollo y cierre en tan solo dos líneas.

Finalmente, se pide creatividad. El cuento debe tener un contenido bastante interesante. También, no debe existir la sensación de que el texto se quedó “corto”. Es decir, el cuento de mostrarse en un formato adaptado a las 100 palabras. Este ejercicio se realiza, precisamente, para que los estudiantes aprendan a trabajar con formatos. No es válida la excusa de que el “cuento pudo haber quedado mejor, se hubieran podido escribir más palabras”.

Ejemplos de cuentos de 100 palabras

Estos ejercicios se han realizado de diversas maneras. Por ejemplo, se han convocado concursos de cuentos cuya extensión precisamente es la centena de palabras. También hay concursos escolares, donde los niños demuestran su habilidad para escribir textos de reducción acotada. A continuación, veremos dos ejemplos de los resultados que se pueden obtener.

Primer ejemplo: este cuento fue uno de los condecorados en un evento realizado en Perú. La finalidad era rememorar ciertos eventos de Lima, expresados en una corta narración de tan solo cien palabras.

Con su pitido estridente, el tren salitre anuncia su paso y espera que el vigía autorice su avance. Don Rogelio gira el mecanismo que baja las barreras de protección y luego agita la bandera que autoriza la marcha del tren. Cual monstruo furioso, exudando agua y vapor caliente, asomó al tren salitrero. Cruzó el puente de El Colorado, cercano a mi casa, en donde con mis ojos de niño observó su marcha, extasiado. Aún suena en mis oídos su sonoro y repetido tra-ta-tra-ta-tra, brotando de sus ruedas pisando los rieles de la calle Ferrocarril. Sus carros vacíos traerán el oro blanco”. (Carlos Valdivia Saavedra).

Segundo ejemplo: ahora, mostramos un cuento elaborado por un grupo de niños. Nótese la creatividad en este caso, inventando un personaje que habita en un iglú y luego realiza un viaje en avión.

Imi era un indio que vivía en un iglú. Un día se fue a una isla montado en un avión. Cuando llegó a la isla, bajó del avión y se encontró un imán. El imán se pegó al avión y no podía despegarlo. Entonces, un niño amigo suyo le ayudó a separarlo con un viejo. Hubo un incendio muy grande y se quemaron el avión y el imán. Luego, se fue nadando a su iglú para estar lejos del fuego. Llegó y se puso a descansar, porque estaba cansado de tanto nadar. Después, tocó sus instrumentos y lo pasó muy bien con sus amigos”. (Cuento Infantil).

Como vemos, se pueden lograr interesantes resultados con narraciones tan breves. Incluso, existe un género literario llamado “minicuento”, donde se suele decir que la extensión no debe pasar las 100 palabras. Hay autores bastante conocidos, como el caso del guatemalteco Augusto Monterroso. Otros autores destacados en la práctica del minicuento son: Marco Denevi, Gabriel Jiménez Emán, Jorge Luis Borges o Julio Cortázar.

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